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lunes, 26 de enero de 2015

Eduardo Dalter "Nadie estuvo en sus ropas"




Nadie estuvo en sus ropas, en su patria, en sus raíces.
Un silencio de lobo avanzó y corcoveó por estas calles.
El terror derribó puertas y espió por las mirillas.
Una conmoción de muerte, de la puerta para afuera
y de los ojos para adentro, nos exilió del otro
y fuimos gente sola, de mirada huidiza, en los rincones
como las hojas tristes que los vientos amontonan.
                                            
                                                             Eduardo Dalter

jueves, 8 de enero de 2015

Miguel Labordeta "1936"

                              Niños "jugando a fusilar". Guerra Civil Española




  1936

Fue en la edad de nuestro primer amor,
cuando los mensajes
son propicios al precoz embelesamiento
y los suaves atardeceres
toman un perfume dulcísimo
en forma de muchacha azul
o de mayo que desaparece,
cuando unos hombres duros como el sol del verano
ensangrentaban la tierra
blasfemando de otros hombres
tan duros como ellos;
tenían prisa por matar para no ser matados
y vimos asombrados
con inocente pupila
el terror de los fusilados amaneceres,
las largas caravanas de camiones desvencijados
en cuyo fondo los acurrucados individuos
eran llevados a la muerte
como acosada manada;
era la guerra, el terror, los incendios,
era la patria suicidada,
eran los siglos podridos reventando;
vimos las gentes despavoridas
en un espanto de consignas atroces;
iban y venían, insultaban, denunciaban, mataban,
eran los héroes, decían golpeando
las ventanillas de los trenes repletos de su carne de cañón;
nosotros no entendíamos apenas el suplicio
y la hora dulce de un jardín con alegría y besos;
fueron noches salvajes de bombardeo, noticias lúgubres,
la muerte banderín de enganche cada macilenta aurora;
y héteme aquí solo ante mi vejez más próxima
preguntar en silencio
¿qué fue de nuestro vuelo de remanso,
por qué pagamos las culpas colectivas
de nuestro viejo pueblo sanguinario;
quién nos resarcirá de nuestra adolescencia destruida
aunque no fuese a las trincheras?

Vanas son las preguntas a la piedra
y mudo el destino insaciable por el viento;
mas quiero hablar aquí
de mi generación perdida,
de su cólera, paloma en una sala de espera con un reloj
parado para siempre;
de sus besos nunca recobrados,
de su alegría asesinada
por la historia siniestra
de un huracán terrible de locura.

Miguel Labordeta

martes, 30 de diciembre de 2014

Karmelo Iribarren "Los sueños"





LOS SUEÑOS

Lo fueron todo
y ya los ves
ahora,
abatidos por los días
iguales,
como pasquines en los charcos.
Vivir
se reduce
a esquivarlos.


KARMELO IRIBARREN



miércoles, 17 de diciembre de 2014

Juan Gelman " Claro que moriré y me llevaran..."





Claro que moriré y me llevarán
en huesos o cenizas
y que dirán palabras y cenizas
y yo habré muerto totalmente
claro que esto se acabará
mis manos alimentadas por tus manos
se pensarán de nuevo
en la humedad de la tierra
yo no quiero cajón
ni ropa
que el barro asuma mi cabeza
que sus orines me devoren
ahora
desnudo de ti.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Felipe Benitez Reyes "Por orden alfabetico"



 

La A, densa y borrosa, de la amnesia.
La B del bajel ebrio que navega en la noche
bajo una luna en C, creciente enigma.
La D de los desiertos dilatados
y la E de que mana el río Éufrates.
La F fatalista de un infinito que agoniza
y la G de sonora oscuridad,
como un garfio de plata en la garganta.
La H en su abstracción de nada hermética.
Columna de la I, báculo de la J.
El baile de difuntos de la K: kirieleisón,
y una L de labio y noche líquida.
Corona de la M (y esa N nereida
a la que un delfín, al saltarla,
convierte en una Ñ).
El círculo de fuego de la O
que cruza la sorpresa de un tigre amaestrado.
Mariposas que mueren en la red de la P.
Ese rostro que fuma de la Q.
La R que es raíz de toda rosa.
La S de la sierpe que se arrastra
por nuestros paraísos.
La T de la tiniebla que titila
y la U como un cuenco
de oscura miel lunar en nuestra boca.
Esas uves siamesas en la firma de Shakespeare.
La X el misterio y la aritmética.
La Y (que es nuestro vínculo
con una Grecia abstracta y luminosa),
capaz de unir la noche y la alhucema,
Camelot y la nieve.
La Z de un zenit nunca cumplido.

Combinándolas todas,
ordenan nuestro mundo,
y añaden un sonido al pensamiento,
y un eco de agua al mar,
y un vibrar de cristales fragilísimos
a todos los conjuros zozobrantes
que formulamos todos cada día.


Felipe
BENÍTEZ REYES,  (Rota, Cádiz, 1960), Escaparate de venenos.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Mario Benedetti "Happy Birthday"










                          “Happy Birthday

¿Cómo será el mundo cuando no pueda yo mirarlo
ni escucharlo ni tocarlo ni olerlo ni gustarlo?
¿cómo serán los demás sin este servidor?
¿o existirán tal como yo existo
sin los demás que se me fueron?
sin embargo
¿por qué algunos de éstos son una foto en sepia
y otros una nube en los ojos
y otros la mano de mi brazo?
¿cómo seremos todos sin nosotros?
¿qué color qué ruidos qué piel suave qué sabor qué aroma
tendrá el ben(mal)dito mundo?
¿qué sentido tendrá llegar a ser protagonista del silencio?
¿vanguardia del olvido?
¿qué será del amor y el sol de las once
y el crepúsculo triste sin causa valedera?
¿o acaso estas preguntas son las mismas
cada vez que alguien llega a los sesenta?
ya sabemos cómo es sin las respuestas
mas ¿cómo será el mundo sin preguntas?

Mario Benedetti - Viento del exilio.

martes, 4 de noviembre de 2014

Juan Gelman "Estoy sentado"



Estoy sentado como un inválido en el desierto de mi deseo de ti.

Me he acostumbrado a beber la noche lentamente, porque sé que la habitas, no importa dónde, poblándola de sueños.

El viento de la noche abate estrellas temblorosas en mis manos, que aún no se conforman, viudas inconsolables de tu pelo.

En mi corazón se agitan los pájaros que en él sembraste y a veces les daría la libertad que exigen para volver a ti, con el helado filo del cuchillo.

Pero no puede ser. Porque estás tan en mí, tan viva en mí, que si me muero a ti te moriría.

Juan Gelman