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lunes, 13 de agosto de 2018

Juan Gelman "un hombre y una mujer"



Fotografia de Gabriel  Cualladó


Una mujer y un hombre llevados por la vida,
una mujer y un hombre cara a cara
habitan en la noche, desbordan por sus manos,
se oyen subir libres en la sombra,
sus cabezas descansan en una bella infancia
que ellos crearon juntos, plena de sol, de luz,
una mujer y un hombre atados por sus labios
llenan la noche lenta con toda su memoria,
una mujer y un hombre más bellos en el otro
ocupan su lugar en la tierra.


Juan Gelman

domingo, 22 de julio de 2018

Antonio Vega - a trabajos forzados


A trabajos forzados



(Antonio Gala - Antonio Vega)

A trabajos forzados me condena
mi corazón del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe
y de acero reclamo mi cadena.

No concibe mi alma mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti yo lo rechazo.


Que ningún juez declare mi inocencia
porque en este proceso a largo plazo
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.

domingo, 8 de julio de 2018

José Ángel Valente "Nada quedará de la música"

Fotografia de Ruben Garcia


Nada quedara de la música
que no fuera tu cuerpo en el reposo
que ha seguido al amor.

Ni quedaba del tiempo nada que pudiera
ni de ti ni de mi
                         ser dicho todavía



José Ángel Valente

sábado, 23 de junio de 2018

Juan Luis Panero "Un rencoroso símbolo"

Fotografía de Anders Peterson "Cafe Lehmitz"





“No sólo en los grandes troncos mitificados de la infancia,
en la penumbra catedralicia de las chimeneas,
troncos y raíces, látigos de fuego,
sino también en este pequeño encendedor de plástico,
en ese cenicero de hotel y un poco de humo perfumado,
podemos encontrar –ignición y extinción—
las quemadas metáforas, el rencoroso símbolo de la nada”.


Juan Luis Panero

jueves, 14 de junio de 2018

Angel Gonzalez "En serio"


¿Qué te dimos en vida?

Te llamábamos
a veces por tu nombre
para decirte lo que nos dolía,
para pedirte cosas,
                            para quejamos
del frío
—como si fueses responsable del invierno—
para preguntarte, suspicaces,
en dónde habías guardado esto o lo otro.

Pero
¿qué te dimos realmente?
¿Qué hubiéramos podido haberte dado a ti, que no pedías,
que parecías no necesitar nada
más que estuviéramos allí, llamándote
a veces por tu nombre,
para pedirte siempre:
                                —danos, danos?
Acaso amor,
esa palabra impronunciable, impura.

Porque lo extraño es que tal vez te amábamos.
Pienso que te amábamos.
¡Ah, sí, cómo te amábamos!

Presenciamos inmóviles tu vida
y ahora, frente a tu muerte,
se nos vienen de pronto todas esas palabras
que no escucharás nunca.


Ángel González


domingo, 27 de mayo de 2018

Felipe Benitez Reyes ·A un optimista"

Joan Miro


Igual que la alta sombra de una noche
se expande sobre el valle iluminado
se expande la memoria
sobre el frágil presente, y se derrama entonces
la copa con veneno que llamamos conciencia:
nadie huye de si, pues somos tiempo,
y el tiempo es siempre fiel a este principio:
destruir al instante su regalo:
asi que no me hables de la vida
nueva de ese ser nuevo
que ahora dices ser,
porque duermas
en la cama en que duermas.
y aun al lado del cuerpo
que nunca te atreviste siquiera a imaginar,
tiritará el fantasma
que se muere de frío y de pasado
dentro de ti,
encogido de angustia y de vergüenza
a pesar de ese intimo espectáculo luminoso.


Felipe Benítez Reyes

lunes, 7 de mayo de 2018

Luis Garcia Montero "Memoria de la felicidad"

Konstantin Korovin (1888) " In the Boat"



Memoria de la felicidad (Playa de Rota)

No es injusta la vida
por estar condenada a cambiarte despacio
como yo te desnudo.

Si no fuese una pobre amistad temblorosa,
un íntimo abordaje,
el tiempo debería permanecer callado
y detrás de la puerta,
para guardar así
la verdad de tu piel y la luz de la tarde.

Desde el jardín, a voces,
los amigos nos piden que bajemos.
Quieren ir hasta el pueblo por la playa.

A las olas que llegan
no les faltan misterios que poner a tus pies,
ni arena que borrar entre tus pasos.
Mi libertad, que todo lo padece
y navega entre dudas posesivas,
al verte caminar va comprendiendo
que si tú te quedases
así, tal como eres,
salvada de las horas,
con tu cabello negro, y con tus ojos,
y con la fe de la madera limpia
que flota en tu mirada,
yo me iría alejando de ti,
cada vez más hundido,
como una luz se aleja por el mar
de una verdad robada por el tiempo.

La vida no es injusta,
aunque esté condenada a cambiarte despacio
como yo te desnudo.

Vente conmigo al frío del invierno.
Deja que todo pase
como pasa una mano por la piel,
como corre la lluvia
por el cristal de un dormitorio.
Allí se puede ser feliz. Incluso
volveremos un día,
descalzos y abrazados en la niebla,
a caminar por esta playa
cuando seamos viento.



Luis Garcia Montero