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miércoles, 13 de octubre de 2021

Manuel Altolaguirre "La voz cruel"


                                                                  Trincheras



                                            A Octavio Paz


Alzan la voz cruel
quienes no vieron el paisaje,
los que empujaron por el declive pedregoso
la carne ajena,
quienes debieron ser almas de todos
y se arrancaban de ellos mismos
cuerpos parásitos
para despeñarlos.

Mil muertos de sus vidas brotaban,
mil muertos solitarios
que miraban desde el suelo,
durante el último viaje,
la colosal estatua a la injusticia.

No eran muertos,
eran oprimidos,
seres aplastados,
ramas cortadas de un amante o de un padre,
seres conducidos por un deseo imposible,
topos de vicio
que no hallarán la luz
por sus turbias y blandas galerías.

Alzan la voz cruel
quienes no vieron el paisaje,
los que triunfaron
por la paz interior de sus mentiras.

¡Oh mundo desigual!
Mis ojos lloren
el dolor, la maldad:
la verdad humana
.

 

Manuel Altolaguirre 


Málaga, 29 de junio de 1905-Burgos, 26 de julio de 1959) fue un poeta y editor español, perteneciente a la generación del 27.Durante la Guerra Civil Española, Altolaguirre se convierte en miembro de la Alianza de Intelectuales Antifascistas9​ y director de La Barraca, llegando incluso a alistarse en las fuerzas republicanas, realizando proyectos de imprenta y editoriales con fines propagandísticos

 Tras huir de España por los Pirineos en enero de 1939 y ser confinado en un campo de concentración en Francia.17​ Fue ingresado en una institución psiquiátrica durante una semana,17​ de donde es rescatado por diversos colegas, y consigue llegar con su esposa, Concha Méndez, a casa de Paul EluardMax Ernst y Pablo Picasso colaboraron para que la familia viajase rumbo a América, en marzo de 1939.

Es posiblemente el poeta más espiritual e intimista de la Generación del 27. En sus composiciones se observa la huella de San Juan de la CruzGarcilaso de la VegaJuan Ramón Jiménez y Pedro Salinas. Aunque su producción es breve y desigual, supo crear un mundo intimista pero rico en matices. Su poesía es cálida, cordial, transparente. Canta el amor, la soledad, la muerte, con tonos románticos. Según él, su poesía se siente hermana menor de la de Salinas. Rasgo sobresaliente de su producción es su musicalidad, con predominio de los versos cortos y las estrofas de raíz tradicional.

domingo, 26 de septiembre de 2021

Francisco Quevedo "Sueño fue ayer mañana será tierra"


 

«Fue sueño ayer, mañana será tierra…»

Fue sueño ayer, mañana será tierra.
¡Poco antes nada, y poco después humo!
¡Y destino ambiciones, y presumo
apenas punto al cerco que me cierra!

Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa, soy peligro sumo,
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo que me entierra.

Ya no es ayer, mañana no ha llegado;
hoy pasa y es y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.

Azadas son la hora y el momento
que a jornal de mi pena y mi cuidado
cavan en mi vivir mi monumento.

Francisco de Quevedo


martes, 7 de septiembre de 2021

José Luis Borges "Amorosa anticipación"

                                                                   John Singer Argent
 


Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la costumbre de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida asumiendo palabras o silencios
serán favor tan misterioso
como el mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis brazos.
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha que la memoria elige,
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes,
Arrojado a quietud
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera, quizá,
como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí.

José Luis Borges (1899-1986)


domingo, 22 de agosto de 2021

Federico Garcia Lorca "El amor duerme en el pecho del poeta" por Amancio Prada




Tú nunca entenderás lo que te quiero
Porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido
Por una voz de penetrante acero.
Norma que agita igual carne y lucero
Traspasa ya mi pecho dolorido
Y las turbias palabras han mordido
Las alas de tu espíritu severo.
Grupo de gente salta en los jardines
Esperando tu cuerpo y mi agonía
En caballos de luz y verdes crines.
Pero sigue durmiendo, vida mía.
¡Oye mi sangre rota en los violines!
¡Mira que nos acechan todavía!.
Pero sigue durmiendo, vida mía.
¡Oye mi sangre rota en los violines!
¡Mira que nos acechan todavía!.


Federico Garcia Lorca

domingo, 11 de julio de 2021

Julio Cortazar "Estela de una encrucijada"

                                                           

                                                                        UFFICI


Los mármoles que tanto amamos siguen ahí
en los museos Vaticanos, y las tablas
temblorosas de vírgenes y de ángeles, Duccio de Buoninsegna,
Ambrogio  Lorenzetti, y los trajes a rayas de los duomos
y junto al Amo sigue Santa María de lla Spina, todo sigue
en Urbino, en Perugia, en San Sepolcro, en Siena.
Tú los verás acaso una vez más
y yo también acaso una vez más
en tiempos diferentes, sin compartir ese segundo
siempre nuevo y distinto de detenerse frente a un Donatello
y sin hablar, perdidos en la contemplación, saber
que el otro estaba al lado, que después sería el diálogo,
el acuerdo o la pugna o las razones
y sobre todo ese calor por dentro, esa felicidad de los museos
y después bajo el sol, comiendo en pobres trattorías,
o en nuestro cuarto miserable, lavándonos por turno junto al fuego,
mientras las voces retomaban un acorde del Giotto, un sesgo
de Francesco Laurana, y rehacíamos
en un aire común, en un contacto de eternidad precaria,
ya en la orilla del sueño, una sonrisa del Angélico,
los azules de Piero, los pardos de Masaccio.
Fuimos todo eso juntos; sólo quedan
nuestros ojos a solas en el polvo del tiempo
.


JULIO CORTAZAR

 

sábado, 26 de junio de 2021

Antonio Machado "Retrato" Chile 1969 Joan Manuel Serrat





Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura  el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.

Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe  aliño indumentario—,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.

Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial  sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites  de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.

Desdeño las romanzas  de los tenores huecos
y el coro de los grillos  que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.

¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio  del  forjador  preciada.

Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.

Y al cabo, nada os debo; me debéis cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.


sábado, 5 de junio de 2021

Pablo Neruda: "TODO EN TI FUE NAUFRAGIO " ( Paco Ibáñez)




(Pablo Neruda - Paco Ibáñez)

Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Sobre tu corazón llueven frías corolas.
¡Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, ¡oh abandonado!
Todo en ti fue naufragio.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo.
Todo en ti fue naufragio.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Oh más allá de todo. Oh más allá de todo.
Es la hora de partir. ¡Oh abandonado!
Todo en ti fue naufragio.