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lunes, 12 de febrero de 2018

Jose Agustin Goytisolo "Escucha, Abandonada"




Envuelta por el aire
de la mañana en fiesta
entre risas y músicas,
campanas y alegría,
olvídate del hombre
que hasta ayer te dolía
como una desventura:

canta, ríe, juega,
apuesta a no acertar,
para así acostumbrarte
a ese sabor amargo
que se llama tristeza,
y que aparece siempre
cuando el amor se va.

José Agustín Goytisolo

martes, 30 de enero de 2018

Joan Margarit "Infidelidades"

Sir Chistopher CooK


Eran las madrugadas en las que aun resuenan
tus pasos acercándose
a la puerta de la casa.
Te estoy hablando de mi soledad.
De mi cuerpo esperándote en la sombra,
en una habitación, en una casa
a la que ya no volveremos nunca,
y donde dibujaba con mis manos
la forma de tu cuerpo entre las sabanas.
Hasta que al fin oía tus pasos deteniéndose,
la llave dentro de la cerradura.
No fue trivial. Tampoco lo es ahora.
El engaño socava, es un minero
que, sucio de carbón, su lámpara en la frente,
atraviesa la vida.

Joan Margarit


sábado, 6 de enero de 2018

Garcilaso de la Vega "Soneto XXIII"

Margarita Sikorskaia (1968)




En tanto que de rosa y de azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.



Garcilaso de la Vega

domingo, 17 de diciembre de 2017

Julio Cortazar "A una mujer"

Federico Zandomeneghi (1841-1917)

“… Digamos que te dije
nubes, tijeras, barriletes, lápices
y acaso alguna vez
te sonreíste.”


No hay que llorar porque las plantas crecen en tu balcón,
no hay que estar triste
si una vez más la rubia carrera de las nubes te reitera lo inmóvil,
ese permanecer en tanta fuga. Porque la nube estará ahí,
constante en su inconstancia cuando tú, cuando yo
─pero por qué nombrar el polvo y la ceniza.
Sí, nos equivocábamos creyendo que el paso por el día
era lo efímero, el agua que resbala por las hojas hasta hundirse
en la tierra.
Sólo dura la efímero, esa estúpida planta que ignora la tortuga,
esa blanda tortuga que tantea la eternidad con ojos huecos,
y el sonido sin música, la palabra sin canto, la cópula sin grito de agonía,
las torres del maíz, los ciegos montes.
Nosotros, maniatados a una conciencia que es el tiempo,
no nos movemos del terror y la delicia,
y sus verdugos delicadamente nos arrancan los párpados
para dejarnos ver sin tregua cómo crecen las plantas del balcón,
cómo corren las nubes al futuro.
¿Qué quiere decir esto? Nada, una taza de té.
No hay drama en el murmullo, y tú eres la silueta de papel
que las tijeras van salvando de lo informe: oh vanidad de creer
que se nace o se muere,
cuando lo único real es el hueco que queda en el papel,
el golem que nos sigue sollozando en sueños y en olvido.

Julio Cortázar

Del libro “Salvo el crepúsculo” – 1984


domingo, 10 de diciembre de 2017

Garcilaso de la Vega "Soneto V"




Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.
Cuando tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.

Garcilaso de la Vega   (recitado por el actor y académico Jose Luis Gomez)

domingo, 3 de diciembre de 2017

Pablo Neruda Soneto XCII

Ernst Ludwing Kirchner (1889-1938)






Amor mío, si muero y tú no mueres, 
no demos al dolor más territorio: 
amor mío, si mueres y no muero, 
no hay extensión como la que vivimos. 

Polvo en el trigo, arena en las arenas 
el tiempo, el agua errante, el viento vago 
nos llevó como grano navegante. 
Pudimos no encontrarnos en el tiempo. 

Esta pradera en que nos encontramos, 
Oh pequeño infinito! devolvemos. 
Pero este amor, amor, no ha terminado, 

y así como no tuvo nacimiento 
no tiene muerte, es como un largo
río, 
sólo cambia de tierras y de labios.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Jose Ángel Valente XIX "Para la longitud de las caricias..."

Anish Kapoor "Ojo de Piedra" (1998)

             
XIX

Para la longitud de las caricias,

de las lentas palabras que aún no pude

decir, para el descenso

moroso  a las riberas, cuerpo,

de ti, adonde

florece el despertar, anémona,

hoja extendida en el reverso

de su misma luz

cumplido

cómplice de tu noche, cuerpo,

señor oscuro

de tu tan cegadora claridad.


Jose Ángel Valente