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martes, 29 de marzo de 2016

Antonio Machado "Y ha de morir contigo el mundo mago"

Claude Monet



¿Y ha de morir contigo el mundo mago
donde guarda el recuerdo
los hálitos más puros de la vida,
la blanca sombra del amor primero,
la voz que fue a tu corazón, la mano
que tú querías retener en sueños,
y todos los amores
que llegaron al alma, al hondo cielo?
¿Y ha de morir contigo el mundo tuyo,
la vieja vida en orden tuyo y nuevo?
¿Los yunques y crisoles de tu alma
trabajan para el polvo y para el viento?

Antonio Machado


jueves, 17 de marzo de 2016

Mario Benedetti "Mucho más grave"






Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo 
y eso en verdad no es nada extraordinario 
vos lo sabés tan objetivamente como yo. 
Sin embargo hay algo que quisiera aclararte, 
cuando digo todas las parcelas, 
no me refiero solo a esto de ahora, 
a esto de esperarte y aleluya encontrarte, 
y carajo perderte, 
y volverte a encontrar, 
y ojalá nada más. 
No me refiero a que de pronto digas, voy a llorar 
y yo con un discreto nudo en la garganta, bueno llorá. 
Y que un lindo aguacero invisible nos ampare 
y quizás por eso salga enseguida el sol. 
Ni me refiero a solo a que día tras día, 
aumente el stock de nuestras pequeñas y decisivas complicidades, 
o que yo pueda o creerme que puedo convertir mis reveses en victorias, 
o me hagas el tierno regalo de tu más reciente desesperación. 

No. 
La cosa es muchísimo más grave. 
Cuando digo todas las parcelas 
quiero decir que además de ese dulce cataclismo, 
también estas reescribiendo mi infancia, 
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes 
y los solemnes adultos las celebran, 
y vos en cambio sabés que eso no sirve. 
Quiero decir que estás rearmando mi adolescencia, 
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos, 
y vos sabés en cambio extraer de ese páramo, 
mi germen de alegría y regarlo mirándolo. 
Quiero decir que estás sacudiendo mi juventud, 
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos, 
esa sombra que nadie arrimó a su sombra, 
y vos en cambio sabés estremecerla 
hasta que empiecen a caer las hojas secas, 
y quede la armazón de mi verdad sin proezas. 
Quiero decir que estás abrazando mi madurez 
esta mezcla de estupor y experiencia, 
este extraño confín de angustia y nieve, 
esta bujía que ilumina la muerte, 
este precipicio de la pobre vida. 
Como ves es más grave, 
Muchísimo más grave, 
Porque con estas y con otras palabras, 
quiero decir que no sos tan solo, 
la querida muchacha que sos, 
sino también las espléndidas o cautelosas mujeres 
que quise o quiero. 

Porque gracias a vos he descubierto, 
(dirás que ya era hora y con razón), 
que el amor es una bahía linda y generosa, 
que se ilumina y se oscurece, 
según venga la vida, 
una bahía donde los barcos llegan y se van, 
llegan con pájaros y augurios, 
y se van con sirenas y nubarrones. 
Una bahía linda y generosa, 
Donde los barcos llegan y se van. 
Pero vos, 
Por favor, 
No te vayas


martes, 8 de marzo de 2016

Luis Albero de Cuenca "Moisés"

"Misterio y melancolia de una calle" de Giorgo de Chirico




Dame la mano. Hay que cruzar el río
para llegar al otro lado, y siento
que las fuerzas me faltan. Cógeme
como si fuera un bulto abandonado
en un cesto de mimbre que se mueve
y que llora a las luces del crepúsculo.
Cruza el río conmigo. Aunque sus aguas
no replieguen su cauce ante nosotros
esta vez. Aunque Dios no nos asista
y una nube de flechas acribille
nuestras espaldas. Aunque no haya río.

martes, 23 de febrero de 2016

Caballero Bonald "Donde habite el olvido"

"Dos mujeres desnudas" Picasso 1946

Horas de desamor,
hojas caducas
aventándose al borde
del recuerdo, ¿qué has perdido además
de aquella decorosa condición
de disponible?
Tantas
frutas prohibidas ¿a qué dioses
remiten? ¿En qué desarbolada
tierra de nadie han ido propalándose
sus hechizos y tretas, sus letargos?
Frágil atril del tiempo, delincuencia presunta,
pretexto inconfesable de la edad.
Donde habite el olvido,
también se habrá zanjado
la pugna del ayer con el mañana.
Ya sólo duras por lo que recuerdas.


JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD 

viernes, 12 de febrero de 2016

Juan Gil-Albert "La huella del espíritu"


"Ejecucion con niño" Andrzej Wroblewski

Cuando acabado este horror nos vean cómo somos,

cómo vivimos, atrincheradas masas,
pálidos hacinamientos que se agitan,
ese aspecto que acaso nos descubran tan sórdido,
por lo que fuimos, perros del momento,
una carne aplastada por palabras hirientes
ese ladrar herido que sonará en el aire,
¿qué harán con vuestro resplandor feroz
cuando sepan mañana que quisimos hablarnos
y no dejasteis sobre las bocas
más que el impacto armado de vuestros pies?


Juan Gil-Albert. Candente horror (1936).


Juan Gil-Albert Simón (Alcoy, Alicante, 1 de abril de 1904 - Valencia, 4 de julio de 1994), nombre por el que quiso ser conocido Juan de Mata Gil Simón, fue un poeta y ensayista español.
Artífice de la revista republicana 'Hora de España', proyecto cultural para la supervivencia de las letras españolas en medio del horror de la Guerra, el poeta no obtendrá el reconocimiento literario hasta los años 70.


miércoles, 3 de febrero de 2016

Jose Angel Valente "Estabas desleída en la dulzura"

                                                                    Henri  Matisse


Estabas desleída en la dulzura
de los secretos jugos de tu cuerpo
y te llevaba el agua
como a una larga cabellera verde
engendrada en los limas
obstinados del fondo.

Era tu forma ese deshacimiento.
Brotar.
Fluir.
Abandonarse.
Bajaba el aire hasta los límites
perfectos de tu piel.
Blancura.
Y ya oblicuo, el poniente la encendía
para nacer de ti aquella tarde
de qué lugar, qué tiempo, qué memoria
.

lunes, 25 de enero de 2016

Juan Luis Panero "Madera y ceniza"

Berthe Morisot "joven reclinada"


"MADERA Y CENIZA"




Hablamos de sórdida política o de alguien que acaba de llamar,
de los cambios del día y los golpes de la tramontana,
todo sin importancia o demasiado importante,
a veces aburrido y desde luego íntimo, poco grandilocuente.

Después de tantos años conocemos las preguntas y sus vagas respuestas,
pero aún así surgen las palabras, que se esfuman
como el humo de los cigarrillos o de la chimenea.
Impasible como la madera, indescifrable como la ceniza,
asisto a tu remota presencia -tan cercana-
sabiendo que tus labios y esta copa roja
sólo anuncian, reflejan, un tiempo de derrota
.
                                                                              

Juan Luis Panero


“Los viajes sin fin” (1933)