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jueves, 24 de julio de 2025

Mario Benedetti "A Ellos"




A ellos

(El mundo que respiro - 2001)

Se me han ido muriendo los amigos
se me han ido cayendo del abrazo
me he quedado sin ellos en el día
pero vuelven en uno que otro sueño

es una nueva forma de estar solo
de preguntar sin nadie que responda
queda el recurso de tomar un trago
sin apelar al brindis de los pobres

iré archivando cuerdos y recuerdos
si es posible en desorden alfabético
en aquel rostro evocaré tu temple
es ese otro el ancla de unos ojos

sobrevive el amor y por fortuna
a esa tentación no se la llevan
yo por las dudas toco la mismísima
madera/esa que dicen que nos salva

pero se van figurando los amigos
los buenos/los no tanto/los cabales
me he quedado con las manos vacías
esperando que alguien me convoque

sin embargo todos y cada uno
me han dejado un legado un regalito
un consuelo/un sermón/una chacota
un reproche en capítulos/un premio
si pudiera saber dónde se ríen
donde lloran o cantan o hacen niebla
les haría llegar mis añoranzas
y una fuente con uvas y estos versos.

Mario Benedetti

 

….No hay amistades perfectas, sino amistades mejorables. Por eso, la vida en el Jardin estaba destinada, entre otras cosas, a ejercitar y mejorar esa imperfecta amistad a través de ejercicios como la “critica franca” y de rituales como el recuerdo a los amigos fallecidos. “Dulce es el recuerdo del amigo muerto”.(Epicureo, Fragmentos) En el Jardín, la amistad también es una comunidad de vivos y de muertos, en continuidad con todo lo existente….

….Nadie había hablado de las rupturas entre amigos hasta que llego Nietzsche y su filosofía a martillazos. Ciceron, desde su pragmatismo, las había apuntado como algo necesario, casi quirúrgico, cuando aparecen el conflicto y la confrontación. Pero que el peligro y el dolor de la ruptura forman parte de la experiencia de la amistad, como posibilidad, desde el comienzo de cualquier historia, había sido sistemáticamente silenciado. Desde el paradigma de Aristoteles, las amistades utilitarias y placenteras si tienen su final escrito, pues dependen de las vigencias de esas finalidades o de esos placeres que las motivan. Pero, para la amistad verdadera, como hemos visto, el tiempo es siempre el tiempo de una vida. No hay palabras ni concepto para dar cobijo a la ruptura o la perdida de la amistad perfecta, excepto la muerte. Mucho más que la ruptura amorosa, que forma parte del drama del enamoramiento y de la pasión desde su comienzo, la ruptura de la amistad es un vacío en el lenguaje… (capitulo “La separación de los amigos”)

Marina Garces del libro “La pasión de los extraños”. Una filosofía de la amistad. Galaxia Gutenberg. Febrero 2025.


viernes, 11 de julio de 2025

Carlos Mestre "Elogio de la palabra"

                                       

                                            " DISCOBOLO" obra de Miron de Eleutecas



Esta palabra no ha sido pronunciada contra los dioses, esta palabra y la sombra de esta palabra han sido pronunciadas ante el vacío, para una multitud que no existe.

Cuando la muerte acabe, la raíz de esta palabra y la hoja de esta palabra arderán en un bosque que otro fuego consume.

Lo que fue amado como cuerpo, lo escrito en la docilidad del árbol único, será consolación en un paisaje lejano.

Como la inmóvil mirada del pájaro ante la ballesta, así la palabra y la sombra de esa palabra aguardan su permanencia más allá de la revelación de la muerte.

Sólo el aire, únicamente lo que del aire al aire mismo trasmitimos como testamento de lo nombrado, permanecerá de nosotros.

La luz, la materia de esta palabra y el ruido de la sombra de esta palabra.

 

CARLOS MESTRE