falboran@hotmail.com

sábado, 19 de diciembre de 2015

Joan Margarit "Final del día"

Paul Delvaux

                 “Final de día


Hoy que tan sólo eres
un pétalo en el ámbar de la nada,
debe haber un lugar donde estar juntos.
Ya más juntos que nunca.                                          

Quizá en este reducto de los propios poemas,
pues ¿qué son si no pueden salvarte del olvido?.
Dejo, por si te acercas y los lees,
cada noche, en la mesa, el libro abierto
.



                                          Joan Margarit

sábado, 12 de diciembre de 2015

Lope de Vega "Ir y quedarse, y con quedar partirse...



Ir y quedarse, y con quedar partirse,
partir sin alma, e ir con alma ajena,
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse
haciendo torres sobre la tierna arena;
caer de un cielo, y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada, sobre la fe, paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma y en la vida infierno.


Lope de Vega (1562-1635)

lunes, 30 de noviembre de 2015

Jose Angel Valente "Iluminación"

                                                                         XI  PAN


                                                      

Cómo podría aquí cuando la tarde baja
con fina piel de leopardo hacia
tu demorado cuerpo
no ver tu transparencia.

Enciende sobre el aire             
mortal que nos rodea
tu luminosa sombra.

En lo recóndito
te das sin terminar de darte y quedo
encendido de ti como respuesta
engendrada de ti desde mi centro.

Quién eres tú, quién soy,
dónde terminan, dime, las fronteras
y en qué extremo
de tu respiración o tu materia
no me respiro dentro de tu aliento.

Que tus manos me hagan para siempre,
que las mías te hagan para siempre
y pueda el tenue
soplo de un dios hacer volar
al pajarillo de arcilla para siempre.

José Ángel Valente

jueves, 19 de noviembre de 2015

Roberto Juarroz "Si has perdido tu nombre"

Henri  Matisse

Si has perdido tu nombre,
recobraremos la puntada de las calles
más solas
para llamarte sin nombrarte.
Si has perdido tu casa,
despistaremos a los guardianes de la
cárcel
hasta dejarlos con su sombra y sin sus
muros.
Si has perdido el amor,
publicaremos un gran bando de palomas
desnudas
para atrasar la vida y darte tiempo.
Si has perdido tus límites,
recorreremos el cruento laberinto
hasta alzar otra forma desde el fondo.
Si has perdido tus ecos o tu origen,
los buscaremos, pero hacia adelante,
en el templo final de los orígenes.
Solamente si has perdido tu pérdida,
cortaremos el hilo
para empezar de nuevo.

Roberto  Juarroz


 (Coronel Dorrego, Provincia de Buenos Aires, 5 de octubre de 1925 - Temperley, Buenos Aires, 31 de marzo de 1995) fue un poeta, bibliotecario, crítico y ensayista argentino)

martes, 10 de noviembre de 2015

Jose Ángel Valente "El amor está en lo que tendremos"

                                
                                   Matisse (!905) "La alegria de vivir"


El amor está en lo que tendemos
(puentes, palabras ).
              
El amor está en todo lo que izamos
(risas, banderas).

Y en lo que combatimos
(noche, vacío)
por verdadero amor.
              
El amor está en cuanto levantamos
(torres, promesas).
            
En cuanto recogemos y sembramos
(hijos, futuro).

Y en las ruinas de lo que abatimos
(desposesión, mentira)
por verdadero amor.
              
"Breve son"      1968


domingo, 25 de octubre de 2015

Joan Margarit "Fragilidad"




Desde la lágrima donde vive tu ausencia
la intimidad del viento norte va llevándose
un recuerdo hacia el mar, y con violencia
vuelca las mesas en el bar sin nadie.

Queda la angustia como una presencia
siete años sin ti en estos lugares
-los de siempre- crearon esta épica
que tiene únicamente un personaje,

un dolor puro, con el que sonriente
un día llegaré a morir de pena.
Mucho tiempo traté de imaginar
que solo estabas lejos. 

Hoy lo vuelvo a intentar
Mientras tomo un café, voy puliendo este sueño
como el viento el enorme azul del mar.


domingo, 18 de octubre de 2015

Luis García Montero "El amor"




Las palabras son barcos
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla.
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.

Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usada por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.

Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una fecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.

Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.

Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma
.


sábado, 10 de octubre de 2015

Mario Benedetti "Arena"

      


Arena entre mis dedos
bajo mis pies de plomo
arena voladora
arena buena
en tu memoria polen
quedaron escondidos
mis castillos
guárdalos hasta el día
en que un niño
otro niño
se acerque a rescatarlos
con mi salvoconducto.


Mario Benedetti

domingo, 4 de octubre de 2015

Juan Ramon Jimenez "Segunda Aurora"


 
 ¡Cómo se va cerrando ya tu flor azul,
mujer, el cáliz amplio
de tu secreto vago, sencillo e infinito,
tu copa de los cielos inmanentes;
cómo se va redondeando con el sol,
George Brassai
pintándose del rosa de la tierra
con el alba y la luna,
tu forma esterna,
tu revés, este cuerpo desasido,
de los ojos del cuerpo presuroso;
precioso engaño, matinal mujer,
perfecta urna sellada!
        

Juan Ramón Jimenez (Belleza, 1923)



                                                                                                                                                                                                                                

domingo, 27 de septiembre de 2015

Pablo Neruda "Si tu me olvidas"

Joaquin Sorolla "La siesta"
·                      
                                                                                                


Quiero que sepas
una cosa.

Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.

Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.

Pablo Neruda - Los versos del capitán (1952).


lunes, 21 de septiembre de 2015

Juan Luis Panero "Y de pronto anochece"



                                                                               Ed é subito sera
                                                                   Salvatore Quasimodo




Vivir es ver morir, envejecer es eso,
empalagoso, terco olor de muerte,
mientras repites, inútilmente, unas palabras,
cáscaras secas, cristal quebrado.
Ver morir a los otros, a aquellos,
pocos  que de verdad quisiste,
derrumbados, deshechos, como el final de este cigarrillo,
rostros y gestos, imágenes quemadas, arrugado papel.


Y verte morir a ti también,
removiendo frías cenizas, borrados perfiles,
disformes sueños, turbia memoria.
Vivir es ver morir y es frágil la materia
y todo se sabía y no había engaño,
pero carne y sangre, misterioso fluir,
quieren perseverar, afirmar lo imposible.
Copa vacía, tembloroso pulso, cenicero sucio,
en la luz nublada del atardecer.


Vivir es ver morir, nada se aprende,
todo es un despiadado sentimiento,
años, palabras, pieles, desgarrada ternura,
calor helado de la muerte.
Vivir es ver morir, nada nos protege,
nada tuvo su ayer, nada su mañana,
y de pronto anochece
.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Jose Ángel Valente "Tiempo de Guerra"


Estábamos, señores, en provincias
o en la periferia, como dicen,
incomprensibles desnacidos.

Señores escleróticos,
ancianas tías lúgubres,
guardias municipales y banderas.
Los niños con globitos colorados,
pantalones azules
y viernes sacrosantos
De piadoso susurro.

Andábamos con nuestros
papás.
Pasaban trenes
cargados de soldados a la guerra.
Gritos de excomunión.
Escapularios.
Enormes moros, asombrosos moros
llenos de pantalones y de dientes.
Y aquel vertiginoso
color del tíovivo y de los víctores.

Estábamos remotos
chupando caramelos,
con tantas estampitas y retratos
y tanto ir y venir y tan cólera,
tanta predicación y tantos muertos
y tanta sorda infancia irremediable.


(“La memoria y los signos”, 1960-1965). Jose A. Valente

                                                                      Picasso

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Luis Cernuda "Soliloquio del farero"



                                                  Edward Munch "El baile" (1885)


Cómo llamarte, soledad,
sino contigo misma.

De niño, entre las pobres guaridas de la tierra,
quieto en ángulo oscuro,
buscaba en ti, encendida guirnalda,
mis auroras futuras y furtivos nocturnos,
y en ti los vislumbraba,
naturales y exactos, también libres y fieles,
a semejanza mía,
a semejanza tuya, eterna soledad.

Me perdí luego por la tierra injusta
como quien busca amigos o ignorados amantes;
diverso con el mundo,
fui luz serena y anhelo desbocado,
y en la lluvia sombría o en el sol evidente
quería una verdad que a ti te traicionase,
olvidando en mi afán
como las alas fugitivas su propia nube crean.

Y al velarse a mis ojos
con nubes sobre nubes de otoño desbordado
la luz de aquellos días en ti misma entrevistos,
te negué por bien poco;
por menudos amores ni ciertos ni fingidos,
por quietas amistades de sillón y de gesto,
por un nombre de reducida cola en un mundo fantasma,
por los viejos placeres prohibidos,
como los permitidos nauseabundos,
útiles solamente para elegante salón susurrado,
en bocas de mentira y palabras de hielo.

Por ti me encuentro ahora el eco de la antigua persona
que yo fui,
que yo mismo manché con aquellas juveniles traiciones;
por ti me encuentro ahora, constelados hallazgos,
limpios de otro deseo,
el sol, mi dios, la noche rumorosa,
la lluvia, intimidad de siempre,
el bosque y su alentar pagano,
el mar, el mar como su nombre hermoso;
y sobre todos ellos,
cuerpo oscuro y esbelto,
te encuentro a ti, tú, soledad tan mía,
y tu me das fuerza y debilidad
como al ave cansada los brazos de la piedra.
Acodado al balcón miro insaciable el oleaje.
oigo sus oscuras imprecaciones,
contemplo sus blancas caricias;
y erguido desde cuna vigilante
soy en la noche un diamante que gira advirtiendo a los
hombres.
Por quienes vivo, aun cuando no los vea;
y así, lejos de ellos.
ya olvidados sus nombres, los amo en muchedumbres,
roncas y violentas como el mar, mi morada,
pura ante la espera de una revolución ardiente
o rendidas y dóciles, como el mar sabe serlo
cuando toca la hora de reposo que su fuerza conquista.

Tú, verdad solitaria,
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
el sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y su deseo,
la airada muchedumbre,
¿Qué son sino tú misma?

Por ti, mi soledad, los busqué un día;
en ti, mi soledad, los amo ahora.

Luis Cernuda.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Juan Ramon Jimenez "La muerte bella"


¿Que me vas a doler, muerte?
¿Es que no duele la vida?
¿Porqué he de ser más osado
para el vivir esterior
que para el hondo morir?

La tierra ¿qué es que no el aire?
¿Porqué nos ha de asfixiar,
porqué nos ha de cegar,
porqué nos ha de aplastar,
porqué nos ha de callar?

¿Porqué morir ha de ser
lo que decimos morir,
y vivir sólo vivir,
lo que callamos vivir?
¿Porqué el morir verdadero
(lo que callamos morir)
no ha de ser dulce y suave
como el vivir verdadero
(lo que decimos vivir?)                                        
Pierre  Bonnard

sábado, 15 de agosto de 2015

Juan Luis Panero "Con aroma de sal"




Con aroma de sal y húmeda madera golpeada,
Con el interminable quebrantar de las olas
y las luces que oscilan lejanas y amarillas
tu cuerpo llega desnudo a mi memoria.
Y puedo repetir, rozar tal vez, la levantada blancura de tu pecho,
tus lentos muslos sobre la arena calida
la rendida posesión de tu cansancio,
ocultos en la oscuridad, en ella unidos.

Una noche de agosto, frente al mar del verano,
frente a la espuma dorada por la luna,
dos cuerpos, dos garras de ansiedad se abrazaron
y en su unión, también la oscuridad fue estremecida.

Desandada ternura que ahora toco y se escapa
mientras sueño y aun veo el color de tu piel,
la fugaz certidumbre de tu sexo
y como una herida me estremece tu lengua.
Fantasma adolescente que inútil me señalas,
¿Qué haces bajo esta lluvia lejana de febrero?
mientras todas las estrellas de la noche temblando
ven tu cuerpo desnudo penetrar en la sombra.

        Juan Luis Panero



Poeta español nacido en Madrid en 1942.
Creció en el seno de una familia con grandes recursos económicos recibiendo una esmerada educación inicial en El Escorial y luego en Londres. Su espíritu rebelde y viajero lo llevó a deambular por diferentes países de América, dándole la oportunidad de conocer a grandes escritores como Octavio Paz, Jorge Luis Borges y Juan Rulfo, entre otros. 
Su carrera poética se inició en 1968 con la publicación del libro «A través del tiempo», al que siguieron luego, «Los trucos de la muerte» en 1975, «Desapariciones y fracasos» en 1978, «Juegos para aplazar la muerte» en 1984.
«Antes que llegue la noche» en 1985, le permitió obtener el Premio Ciudad de Barcelona. En 1988 con «Galerías y fantasmas», obtuvo el Premio Internacional de Poesía de la fundación Loewe.
«Sin rumbo cierto», XII Premio Comillas de Biografía, Autobiografía y Memorias y «Enigmas y despedidas» publicado en 1999, son sus últimas producciones.
Vive en Girona desde 1985 y fallece en 2013.

miércoles, 29 de julio de 2015

Antonio Colinas "Memorial amargo"



MEMORIAL  AMARGO

(Antonio  Machado)


Brotar, cual manantial de luz, del sur.
Una infancia con sueños de otro mundo:
luna madura aromando ocasos,
hogueras violentas del azahar
que no queman, más sajan la memoria.

Clamores de las claras alamedas.
Cicatrices violáceas de Castilla.
Albas frías en cuartos heladores,
pinares, la sangría del amor.
La juventud del agua horadando
la roca de la edad que no perdona.
La noche oscura de los solitarios.

Probar duro en la espalda ese madero
de la cruz del sentir y razonar,
a la vez, para mucho y para nada.                                                                                                                    Por fin, seguir con fardo de dolor
lento camino-osario, cenizal.

Antonio Colinas.


viernes, 10 de julio de 2015

Pablo Neruda "Soneto XL"




Era verde el silencio, mojada era la luz,
temblaba el mes de Junio como una mariposa
y en el austral dominio, desde el mar y las piedras,
Matilde, atravesaste el mediodía.

Ibas cargada de flores ferruginosas,
algas que el viento sur atormenta y olvida,
aún blancas, agrietadas por la sal devorante,
tus manos levantaban las espigas de arena.

Amo tus dones puros, tu piel de piedra intacta,
tus uñas ofrecidas en el sol de tus dedos,
tu boca derramada por toda la alegría,

pero, para mi casa vecina del abismo,
dame el atormentado sistema del silencio,
el pabellón del mar olvidado en la arena

domingo, 28 de junio de 2015

Jose Luis Borges "Antelacion del amor"





Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la privanza de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida situándose en palabras o acallamiento
serán favor tan persuasivo de ideas
como el mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis ávidos brazos.
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha en la selección del recuerdo,
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes,
Arrojado a la quietud
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera quizás como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí.

Jorge Luis Borges

                                                        Galaxia "Atenea"



jueves, 4 de junio de 2015

Mario Benedetti "Triste nº1"





Por la memoria vagamos descalzos
seguimos el garabato de la lluvia
hasta la tristeza que es el hogar destino
la tristeza almacena los desastres del alma
o sea lo mejorcito de nosotros mismos
digamos esperanzas sacrificios amores.

A la tristeza no hay quien la despoje
es transparente como un rayo de luna
fiel a determinadas alegrías.

Nacemos tristes y morimos tristes
pero en el entretiempo amamos cuerpos
cuya triste belleza es un milagro.

Vamos descalzos en peregrinación
triste tristeza llena eres de gracia
tu savia dulce nos acepta tristes.

El garabato de la lluvia nos conduce
hasta el hogar destino que siempre has sido
tristeza enamorada y clandestina

Y allí rodeada de tus frágiles dogmas
de tus lágrimas secas / de tu siglo de sueños
nos abrazas como anticipo del placer.

Mario Benedetti




viernes, 22 de mayo de 2015

Carlos Ferreira " Mundial"




El fútbol como un espejo de pasiones humanas que marca un contrapunto entre la exaltación y el estupor, la esperanza y la pena, el juego y la nostalgia, la libertad y el horror, es el eje del libro de poemas de Carlos Ferreira, "A mi juego."





Aquello fue mundial.
Hicimos pelota nuestros miedos,
le pusimos un caño a los horrores,
apartamos de taquito la miseria,
gritamos el horror como si fuera un gol,
eludimos la angustia,
gambeteamos el nudo
que nos poblaba el vientre.
Desde el fondo de los ríos,
desde alguna fosa en común
que ya no importa,
los destrozados muertos
vinieron a llorar
la inexplicable fiesta.
Cuando bailamos en aquellos días,
qué dulce fue el mareo del engaño,
cuantas ganas de ignorarlo todo,
de creer que había vuelto
el perfume de las buenas cosas.
Lo malo fue el final,
indigno y torpe:
aquellos cadáveres volviendo
al lecho de los ríos,
a las comunes fosas
meneando las cabezas,
canturreando una canción de olvido.
Y nosotros allí, con esos bombos,
con esas insensatas banderas sudorosas,
con el mundo al revés,
hecho pelota.

Carlos Ferreira.


Además de poeta, Ferreira (Buenos Aires, 1946), se ha destacado como periodista en el ámbito deportivo -se desempeñó en Crónica y  El Gráfico- impulsando diversos espacios informativos: fundó las revistas "Quinto Poder" y "El Equipo", la escuela de periodismo TEA y dirigió números especiales de la publicación "La Maga". (datos de Internet)



 

jueves, 7 de mayo de 2015

Angel Gonzalez " A mano amada"








A mano amada,
cuando la noche impone su costumbre de insomnio
y convierte
cada minuto en el aniversario
de todos los sucesos de una vida;

allí,
en la esquina más  negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,
los recuerdos me asaltan.

Unos empuñan tu mirada verde,
                                                                   otros
apoyan en mi espalda
el alma blanca de un lejano sueño,
y con voz inaudible,
con implacables labios silenciosos,
¡el olvido o la vida!,
                                          me reclaman.

Reconozco los rostros.                                                                                                                          No hurto el cuerpo.
Cierro los ojos para ver
y siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
                                            la memoria.

Angel Gonzalez

domingo, 26 de abril de 2015

Joaquín Sabina: "Amo el amor de los marineros" (Pablo Neruda)




“Amo el amor de los marineros”


Para que nada nos amarre,
que no nos una nada.
Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron las palabras.

Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.
Para que nada nos amarre,
que no nos una nada.

Amo el amor de los marineros que besan y se van.
Dejan una promesa, no vuelven nunca más.
En cada puerto una mujer espera;
los marineros besan y se van.
Una noche se acuestan con la muerte en el lecho del mar.

Desde el fondo de ti y arrodillado,
un niño triste como yo nos mira.
Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.

Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.
Por sus ojos abiertos en la tierra,
veré en los tuyos lágrimas un día.

Amo el amor de los marineros que besan y se van.
Amor que puede ser eterno y puede ser fugaz.
En cada puerto una mujer espera;
los marineros besan y se van.
Una noche se acuestan con la muerte en el lecho del mar.



Pablo Neruda.

jueves, 2 de abril de 2015

Rafael Alberti "Balada del que nunca fue a Granada"

video





    ¡Qué lejos por mares, campos y montañas!
    Ya otros soles miran mi cabeza cana. Nunca fui a Granada.
    Mi cabeza cana, los años perdidos.
    Quiero hallar los viejos, borrados caminos.
    Nunca vi Granada.


    Dádle un ramo verde de luz a mi mano.
    Una rienda corta y un galope largo.
    Nunca entré en Granada.
    ¿Qué gente enemiga puebla sus adarves?

    ¿Quién los claros ecos libres de sus aires?
    Nunca fui a Granada.


    ¿Quién hoy sus jardines aprisiona y pone
    Cadenas al habla de sus surtidores?
    Nunca vi Granada.

    Venid los que nunca fuisteis a Granada.
    Hay sangre caída, sangre que me llama.
    Nunca entré en Granada.

    Hay sangre caída del mejor hermano.
    Sangre por los mirtos y aguas de los patios.
    Nunca fui a Granada.


    Del mejor amigo, por los arrayanes.
    Sangre por el Darro, por el Genil sangre.
    Nunca vi Granada.

    Si altas son las torres, el valor es alto.
    Venid por montañas, por mares y campos.

    Entraré en Granada.

sábado, 14 de marzo de 2015

Mario Benedetti "Como siempre"



Aunque hoy cumplas
trescientos treinta y seis meses
la matusalénica edad no se te nota cuando
en el instante en que vencen los crueles
entrás a averiguar la alegría del mundo
y mucho menos todavía se te nota
cuando volás gaviotamente sobre las fobias
o desarbolás los nudosos rencores
buena edad para cambiar estatutos y horóscopos
para que tu manantial mane amor sin miseria
para que te enfrentes al espejo que exige
y pienses que estás linda
y estés linda

casi no vale la pena desearte júbilos
y lealtades
ya que te van a rodear como ángeles o veleros
es obvio y comprensible
que las manzanas y los jazmines
y los cuidadores de autos y los ciclistas
y las hijas de los villeros
y los cachorros extraviados
y los bichitos de san Antonio
y las cajas de fósforo
te consideren una de los suyos
de modo que desearte un feliz cumpleaños
podría ser tan injusto con tus felices
cumpledías

acordate de esta ley de tu vida
si hace algún tiempo fuiste desgraciada
eso también ayuda a que hoy se afirme
tu bienaventuranza
de todos modos para vos no es novedad
que el mundo
y yo
te queremos de veras
pero yo siempre un poquito
más que el mundo.


Mario Benedetti

miércoles, 11 de marzo de 2015

Dario Jaramillo "Conjuro"




¿Por qué no tu boca aquí,
por qué no sobre mi piel tu aliento
por qué no adentro yo de tus abismos?


Dario Jaramillo

viernes, 20 de febrero de 2015

Antonio Gamoneda " Un equivoco"








Amo mi cuerpo; sus vértebras hendidas
por aceros vivientes, sus cartílagos
abrasados, mi corazón ligeramente húmedo
y mis cabellos enloquecidos
en tus manos. Amo también
mi sangre atravesada por gemidos.

Amo la calcificación y la melancolía
arterial, y la pasión del hígado
hirviendo en el pasado, y las escamas
de mis párpados fríos.

Amo el estambre celular, las heces
blancas al fin, el orificio
de la infelicidad, las médulas
de la tristeza, los anillos
de la vejez y las sustancias
de la tiniebla intestinal. Amo los círculos
grasientos del dolor y las raíces
de los tumores lívidos.

Amo este cuerpo incomprensible
y su miseria clínica.
El olvido
disuelve la materia pensativa
ante los grandes vidrios
de la mentira. Aquí
no van a quedar residuos.

No hay causa en mí. En mí no hay
más que imposibilidad y
un extraño extravío:
ir de la inexistencia a
la inexistencia.
Es un sueño; un sueño vacio.
.

Pero sucede. Yo amo
todo cuanto he creído
viviente en mí. Amé las manos
grandes de mi madre y
aquel vértigo antiguo
de sus ojos y aquel
cansancio lleno de luz
y de frío.

Desprecio
la eternidad. He vivido
y no sé por qué. Ahora
he de amar mi propia muerte
y no sé morir. Qué equívoco.


Antonio Gamoneda.